sábado, 11 de febrero de 2012

Distribuir un armario

Lo primero que recomendamos hacer para mantener el armario organizado es deshacerse de las prendas que no utilizamos. Si no te has puesto una prenda en un año, lo más probable es que no se vuelva a poner.

El siguiente paso es evaluar lo que se quiere guardar (ver el inventario de ropa). Hay que pensar  también en los accesorios como corbatas, cinturones, zapatos y objetos especiales. Con el espacio disponible tratar de ubicar un espacio determinado por cada tipo de prenda.

A continuación algunos consejos sobre el almacenamiento de ropa:

* Colgar: Colgar  todas las chaquetas, trajes, faldas, pantalones, camisas y blusas que sea posible. Se arrugan menos al estar en perchas y son más fáciles de acceder. Nunca colgar jerseys ya que se deformarán.

* Profundidad: Dar más profundidad a las baldas no es siempre la mejor solución. Generalmente una profundidad de 36 cm. para jerseys o camisas dobladas es suficiente. Por esta razón, darle una medida mayor de 36 cm, podría suponer un obstáculo para acceder a otros rincones aprovechables del armario.

* Jerseys: Los jerseys, polos y otra ropa doblada están siempre mejor en baldas, no apilando más de 4 prendas.

* Zapatos: Los zapatos se mantienen mejor con unas hormas dentro, le ayuda a mantener la forma del zapato y absorbe la humedad y el olor.

* Perchas: Evitar las perchas de tintorería ya que deforman la ropa, especialmente las chaquetas. Hay una percha adecuada para cada prenda. Las perchas para pantalones (doblados) debe ser y ocupar la menor altura posible. Las perchas para las chaquetas deben tener hombreras para mantener la forma de estas. Los pantaloneros hacen mucho servicio y ayudan a tener los pantalones ordenados pero en el estante que se coloque debe ser del ancho del pantalonero para no desaprovechar los laterales

* Bolsos: Los bolsos grandes deben guardarse tumbados o llenos de tisú para evitar arrugas. También se pueden colgar de formas que no se deformen las asas.

* Botas: Las botas que no pesan (microfibra) están mejor COLGADAS de una barra de armario. Existen perchas especiales para ello.

* Cajones: Deben ser utilizados para pequeños objetos solamente. Ropa interior, medias, calcetines y joyas deben alojarse en cajones con divisiones especiales para poder mantener el orden.

* Proteger sus prendas: Para proteger todas las prendas de polillas y otros insectos mejor con productos no químicos.

* Fundas: Deben ser de tela, transpirables y lavables. Las fundas de plástico son muy útiles cuando son transparentes, sin embargo la electricidad estática provocada por el plástico atraerá el polvo dentro de su armario y en sus prendas.

Amueblar un salon pequeño

.El salón es la parte de la casa donde más tiempo se pasa. El salón es un lugar de ocio, de lectura, de estar en familia… Por eso, es importante que el salón esté amueblado correctamente. El espacio, más que un lujo, es también una necesidad. En el caso de los salones, es tan imprescindible que puede llegar a condicionar nuestro estilo de vida.
Si tu salón es tan pequeño que no sabes por dónde empezar a amueblarlo existen trucos muy sencillos que te ayudarán a tener un salón bien amueblado. Sigue estos prácticos consejos:
Elige un estilo. El primer paso es elegir un estilo decorativo que te guste. Ten en cuenta que tratándose de un salón pequeño, no es recomendable que te decantes por un estilo clásico, tradicional, etc. Cuanto más sencillas sean las líneas, los colores, las telas… mucho mejor.
Tu color. Una vez que has elegido tu estilo, elige el color protagonista de tu salón. Para amueblar un salón pequeño, es recomendable que no lo decores con más de dos o tres colores. Si el color que has elegido es muy oscuro o fuerte, utilízalo sólo para los complementos (alfombras, adornos, cortinas…) También puedes probar a pintar una pared de ese color fuerte y el resto en blanco. Para el resto puedes usar blanco, que le dará un ambiente fresco y puro. Si quieres darle un poco más de calidez, usa un blanco roto. Utilizando la combinación de colores apropiada, conseguirás que tu salón tenga una decoración correcta, sin recargarlo demasiado y dándole así, más luminosidad y amplitud visual.
El espacio. Para aprovechar bien los espacios pequeños, lo mejor es que uses muebles que te ayudarán a solucionar los problemas de almacenaje. Piensa bien en lo que vas a necesitar guardar. No se trata de poner el servicio por delante del diseño pero lo primero es el uso que necesitas hacer del mueble.
Los muebles correctos. Ya que has solucionado el problema del almacenaje (que todo el mundo tiene…), utiliza muebles de colores claros (blanco, haya, arce, etc) para que dé sensación de elegancia y ligereza. Elígelos con líneas rectas. Es conveniente que los muebles sean bajos y no ocupen toda la pared. Cuanto más se vea la pared, más amplitud le darás a tu salón.
La distribución. Distribuye los muebles pegándolos a las paredes. No sitúes los muebles en “medio del salón”, olvídate de hacer dos ambientes eso empequeñecerá tu salón. Dividir visualmente estancias sólo es útil y bonito para salones grandes.
Sigue estos consejos y verás que amueblar un salón pequeño no es un problema sin solución

Elegir un sofá

La comodidad combinada con el buen gusto debe ser la gran marca de tu hogar, un lugar en el que te sientas a gusto tanto por fuera (físicamente) como por dentro (psicológicamente).
Por eso, la elección de los sofás y sillones es una de las cosas más importantes a la hora de diseñar tu salón, pues será un lugar en el que posiblemente pasarás muchísimo tiempo: es el lugar de reuniones, de lectura, de entretenimiento, de juego, de descanso…en definitiva, el centro de las actividades a menudo se concentra en esta zona.
Lo primero que debes analizar es el espacio del que dispones, y buscar un sofá que se adapte a tus medidas y al del resto de elementos también prioritarios del entorno. A casi todos nos apasionan los sofás más grandes, pero no debemos abusar de ellos si tenemos un espacio demasiado pequeño, pues sólo conseguirá reducir todavía más física y visualmente el espacio.
En cuanto al diseño, el sofá o sillón siempre debe ir acorde con las cortinas, la alfombra o los otros muebles de la sala. Si tienes niños procura evitar los colores claros y busca sofás tradicionales, de aquellos resistentes, funcionales y que te permiten un fácil lavado, porque lo necesitarás.
Si todavía no tienes pequeños, tienes más libertad para jugar con formas originales y colores como el blanco, una de las últimas tendencias que da un aspecto de lo más elegante. Los colores llamativos como el naranja, el rojo o el lila darán un aspecto muy juvenil, mientras que los más oscuros y apagados crearán una atmósfera de mayor seriedad.
Como decíamos, la comodidad de tu sofá debe de ser fundamental, no mires sólo el momento de deslizarte en él, piensa que a la larga, una mala postura puede dañarte las cervicales y/o ocasionarte lumbalgias. Por ello, debes tener en cuenta que, al sentarte, tus rodillas nunca queden a una altura superior a las caderas; y que el respaldo no sea demasiado bajo, lo ideal sería entre 85 y 95 cm. La altura ideal para el reposabrazos es aquella que contribuya a la alineación con los codos, nunca más abajo. Debes intentar que sea ergonómico, de respaldo alto y que favorezca posturas buenas. En este sentido, busca un sofá intermedio, no demasiado estrecho que te haga estar en una postura demasiado recta y ecléctica, ni tampoco demasiado largo, pues te obligará a estar siempre recostado.
Son varios los motivos por los que nos decantamos por un sofá y no por otro, pero tampoco debemos obsesionarnos con el diseño, colorido y  el espacio del que disponemos para ubicarlo, sin percatarnos de otros valores esenciales. La dureza de los asientos, respaldo y del tipo de relleno marcará al 100% la comodidad del sofá; descarta los modelos que se hallen en ambos extremos.
En cuanto a su estructura, debe ser consistente y sólida, siendo las de madera las de mejor calidad, especialmente de pino y haya. Una manera de saber si la madera es maciza, es comprobar el peso levantando el sofá por un solo extremo (mejor cuanto más pese). Las estructuras metálicas también son muy resistentes, pero resultan más caras. Para evitar que el sofá ceda por el centro. Del mismo modo, ten en cuenta que las patas que están unidas a la estructura son más duraderas que las atornilladas.

Tapiceria   
Dar personalidad a nuestros salones y comedores es más fácil de lo que parece: Puede hacerse a través de los colores que empleamos para la decoración, de la selección de los cuadros que decoraran las paredes y, sin duda, también de las tapicerías que utilizamos para nuestros sofás.
De hecho, en los últimos tiempos las tapicerías de los sofás han pasado de ser algo funcional a convertirse en todo un recurso decorativo para dar un carácter más definido a las estancias.
Existen a día de hoy mil y un recursos para escoger nuestras tapicerías, ya sea a nivel de tejido o en cuanto a los estampados que los decoran.
En cuanto a las telas, las más comúnmente utilizadas son los algodones, terciopelos, linos y algunas fibras sintéticas. No obstante, si hasta aquí parecería que la elección es mera cuestión de gusto, la realidad es que debemos ser muy conscientes de la que escogemos puesto que algunas pueden resultar demasiado frías para el invierno (el lino, por ejemplo) y otras demasiado calurosas para el verano (como las felpas y terciopelos).
Si huimos de los tradicionales sofás de colores lisos encontraremos todo un mundo de vida y de color que pone a nuestro alcance todo tipo de diseños y estampados para que encontremos aquel que más se adapta a las características y a la personalidad de nuestras estancias.
Por ejemplo, si tu estilo es más bien sobrio o serio los mejores tonos serán los marrones, verdes o azules y los mejores estampados los rayados, pero si eres una persona alegre y activa que quiere llenar su hogar de energía positiva lo mejor es que te hagas con un bonito sofá de flores o rayas multicolor. Los estilos más elegantes, por su parte, deberían buscar los estampados en tonos rojos, blancos o violetas combinados con negro, por ejemplo.
Si quieres seguir las últimas tendencias en decoración debes dejar atrás tus prejuicios en decoración y combinar todo tipo de telas y cojines de distintos colores, formas y tamaños (rectangulares, redondos, a rayas, de flores, etc.).

Tipos de colchones

Hoy en dia acudir a comprar un colchón requiere un ejercicio de paciencia y cierto riesgo a la hora de elegir cambiar el tipo de "material que teniamos por otro  mas "moderno". Por decirlo mas claramente atreverse a poner latex o visco cuando siempre hemos tenido un colchon multielastic de muelles de los de toda la vida. Aqui os explicamos a groso modo que es cada cosa. Existen muchisimos mas tipos de colchones, estos son los mas comunes.

Colchones de muelles:

A la hora de comprar un colchón de muelles ha de considerarse:
- el tipo de acero de los muelles
- el calibre del alambre
- el número de muelles
- un acolchado de buena calidad
- y un buen tapizado.
Tambien hay que decir que este tipo de información tan detallada es dificil de manejar en un primer momento en la tienda. Por ejemplo en un fabricante como Flex en el que es bien conocida su calidad en los muelles solo indican el tipo de muelle  ya que hablar de cifras tampoco saca de ninguna duda.
Hay varias configuraciones básicas: de alambre continuo, de muelles individuales, ensacados, etc.
El continuo consiste en un alambre en zig-zag o doble espiral. El sistema proporciona un muy buen soporte, sin embargo no aisla de los movimientos de la persona con la que se duerme.
En el de muelles individuales estos se interconectan mediante alambres. Si las conexiones son escasas el colchón se deformará con el uso.
El de muelle ensacado esta formado por un bloque de muelles independientes en forma de barril dentro de un pequeño "barril" de material. Permite una mejor acojida evitando el efecto "molde", se obtiene un ajuste progresivo y diferencial en función de la presión o el peso. Ideal para dormir en pareja.

Los extremos de los muelles están unidos al aislante. Sobre éste está la tapicería.
Algunos tienen un lado de verano hecho con fibras ligeras como el algodón y otro de invierno de fibras cálidas como la lana. Aunque cada vez se usan mas los nuevos materiales como el polieter y los tejidos hipoalergenicos.
La capa externa es de tejido de mezcla. El tipo de tejido influye en el precio.
Las zonas que más se deforman con el tiempo son las que soportan mayor presión, esto es cadera, hombros, cabeza y pies. Es bueno que estén reforzadas para prolongar la durabilidad.

Colchones de latex

El colchón de látex básicamente consiste en un núcleo de látex enfundado en un acolchado. A partir de este concepto básico la tecnología varía de un fabricante a otro. Es habitual que tengan orificios para que pase el aire.

Bajo esta denominación se presentan dos materiales que tienen poca relación entre sí: el latex natural y el sintético. El natural proviene del árbol del caucho, mientras que el sintético es resultado de la química del petróleo.
No son iguales: el latex sintético tiene un olor más marcado que el natural. También se nota más gomoso al tacto y se adapta algo menos al cuerpo. El sintético también es más barato. Suelen venderse de mezcla con un porcentaje mayor o menor de natural, que debería venir indicado en la etiqueta.


Colchon viscoelastico

El colchón viscoelástico copia la forma del cuerpo como un molde. Gracias a ello la presión se distribuye uniformemente sobre todo el cuerpo, evitando zonas de presión que dificultan la circulación. La consecuencia es que nos movemos menos y por ende el sueño es más reparador.
Como ejemplo sirva que se emplea en hospitales para personas con dolores y para largos periodos en cama.

Colchon de espuma

Es un núcleo de espuma de poliuretano enfundado en una tela. Se venden de diferentes densidades que le confieren distintas durezas. Algunos están laminados con capas de diferentes espumas.

Colchoneta

Bajo este nombre se agrupan todos los colchones de menor espesor y calidad inferior, puesto que en su fabricación se suele emplear menos elementos y más baratos. Los hay de muelles, de espuma, de látex, etc.
Son adecuados para usos esporádicos, pero no recomendables para dormir a diario.

Tipos de piel para tapiceria

La gente que busca sofas de piel siempre nos pregunta que tipo de piel es la buena o que calidad es la adecuada. Aqui os lo explicamos:


La estructura de la piel se divide en 3 capas:
  • Epidermis: Esta capa desaparece cuando se curte la piel (es un 1% del grosor de la piel).
  • Dermis: Representa el 84 % del grosor de la piel y es de donde se sacan las diferentes pieles para tapicería. Esta dividida en “Capa de Flor” y “Capa Reticular”. De la “Capa de Flor” se saca la piel de mejor calidad, la que se conoce como “piel auténtica o genuina” (o como se suele ver en inglés, “genuine lether”). Más adelante veremos los diferentes tipos de pieles auténticas que existen, que es en definitiva lo que nos interesa en este artículo. De la “Capa Reticular” se obtienen subproductos de la piel que ofrecen una menor calidad y resistencia que las pieles auténticas pero que son igualmente agradables a la vista y al tacto.
  • Tejido subcutáneo: Representa el 15 % del grosor de la piel. De esta parte no se extraen pieles para tapicería.
Por lo tanto la parte que nos interesa es la Dermis, que es de donde se extraen las pieles que se utilizan para tapizar los sofás.
Tipos de piel
Antes de nada cabe decir que el tipo de piel viene definido, en primer lugar,por la calidad de la piel, es decir por la capa de la que procede la piel (capa de flor o capa reticular), y en segundo lugar por el acabado que se le confiere a la piel (espesorada, estepa, natur, …), el cual puede aplicarse indistintamente sobre cualquier piel. Es cierto que existen determinados acabados que son más aptos para pieles de menor calidad por la capacidad que tienen de disimular fallos.
En primer lugar veamos los diferentes tipos de piel auténtica (las que proceden de la “capa de flor”)que existen:
PIEL PLENA FLOR
Es la piel de mayor calidad pues procede de animales que han recibido en vida un trato delicado. Estás pieles pasan exhaustivos procesos de clasificación en los que se rechazan gran número de pieles por no ser aptas para este tipo de piel. Obviamente todo este proceso se refleja en el precio. Estas pieles son las de mayor naturalidad puesto que conservan todo el grano y poro de la piel del animal y se les aplica un menor tratamiento en el proceso de curtido, en contrapartida al ser tan naturales conservan todos los defectos naturales causados por el proceso vital del animal, que se respetan como sello de autenticidad. No se utiliza mucho en tapicería debido a que encarece enormemente el mueble, primero por el coste del material y segundo porque el consumo de pieles aumenta debido al efecto de salvar defectos naturales de la piel.
PIEL FLOR
Son pieles naturales de gran calidad sometidas a un ligero tratamiento para eliminar algunas de las imperfecciones superficiales naturales de la piel. A estas pieles se les iguala el grano, se les aplica un color pigmentado y un acabado a base de lacas que le confieren el tacto característico, y que protegen el material frente al exterior. Este tipo de piel es el más utilizado en tapicería, concretamente en la versión “piel flor espesorada”, que ofrece una piel mullida y esponjosa que da cuerpo y calidez al sofá. Dada la calidad de esta pieles, no es necesario aplicar un grano pequeño para disimular defectos superficiales por lo que suele aplicárseles un grano de 3 a 8 mm. Sin duda es de las mejores alternativas para tapizar un sofá y una de las más vendidas.
PIEL FLOR RECTIFICADA
Es un tipo de piel en el que no se aprecia el poro natural. Son pieles sometidas a complejos procesos de fabricación en los que se aplica a la capa exterior un fuerte tratamiento superficial (lijado) que consigue igualar la textura y elimina casi todas las imperfecciones naturales, manteniendo totalmente las características físicas y de resistencia. Este tipo de pieles son las “todoterreno” de las pieles por su acabado homogéneo (suele aplicárseles un grano pequeño, de 1 a 2 mm, para disimular defectos superficiales) y por su resistencia al desgaste diario. Esta piel es una buena alternativa para disfrutar de un sofá de piel auténtica a buen precio, sin embargo, no transmite la misma sensación de calidad que percibimos con la piel flor espesorada.
Veamos ahora otros subproductos de la piel que también se utilizan en tapicería:
SERRAJE
Es un subproducto de la piel que se obtiene de la capa reticular de la piel. Está formado por fibras menos compactas, por lo que ofrece una resistencia un tanto inferior a cualquier piel auténtica. Para mejorar la resistencia del serraje se aplica un tratamiento superficial a base de produtos sintéticos. Por norma general, en la tapicería se utiliza serraje para las zonas que menos desgaste tienen, como pueden serlo la parte trasera, la base o los laterales de los brazos, y la piel auténtica de una calidad superior (piel plena flor, piel flor o piel flor rectificada) para las almohadas de asiento, respaldo y brazos, que son las que están en contacto directo con la persona que se sienta.  No olvidemos que, aunque el serraje es un producto de la parte inferior de la piel, conserva la resistencia, belleza y tacto que sólo ofrece la piel.
ECOPIEL
Producto fabricado con un 25 % de restos de piel mezclados, triturados y ligados con latex y/o algodón. A la vista y al tacto el acabado es muy similar a la piel, sin embargo la resistencia a la luz y al desgaste es muy inferior. Se utilizan en tapicería porque abarantan enormemente el precio y aparentan piel, pero sólo aparentan…
POLIPIEL O PIEL SINTÉTICA
Producto 100 % sintético que estéticamente aparenta piel pero que no ofrece ni de lejos propiedades similares a la piel. Su uso se ha extendido enormemente debido a lo económico que resulta tapizar un sofá con este material. Desde el punto de vista estético, el acabado es muy similar a la piel, pero desde el punto de vista práctico este material ofrece una baja resistencia al uso lo que provoca que se desgarre con facilidad. Cuando queremos combinar en nuestro sofá la base en piel y las almohadas en tela, pues estéticamente obtenemos el mismo resultado tapizando la base en piel sintética y el precio es muy inferior. Por lo tanto, este material es adecuado para tapizar las zonas del sofá que no están en contacto con la persona que se sienta (base, contra y base de brazo), pero no es recomendable utilizarlo  en zonas expuestas al roce como pueden serlo los asientos, respaldos, cabezales o almohadas de brazo.

Espero haberos resultado de ayuda.

Hola a todos

Hola a todos y todas y como decia la ministra Aido "miembros y miembras". Aqui lo teneis ante el aluvion de peticiones... el blog de Muebles Muñoz. No, no, Aqui no os voy a intentar vender nada. Solo queremos un vehiculo para intentar resolver esas dudas que todo el mundo tenemos a la hora de saber si un mueble nos quedara bien, o que tela combina con cual. Desde nuestra humilde posición intentaremos daros toda la información que seamos capaces. Y como para luego es tarde... Empezamos.